Hoy vengo a hablaros de una serie que he terminado
recientemente. Se trata de Buffy, Cazavampiros (o Buffy the Vampire Slayer en
inglés), creada por Joss Whedon y emitida por primera vez en marzo de 1997. La
serie consta de 7 temporadas, y cuenta con un spin-off protagonizado por uno de
sus personajes: Ángel.
Nos cuenta la historia de Buffy Summers, una chica de 15
años que se muda con su madre recién divorciada a Sunnydale. Aunque en teoría
parece una chica normal, es en realidad la Cazavampiros –o Cazadora, según la
temporada-, y tiene como tarea acabar con las fuerzas del mal que merodean por
la tierra. Cuando una Cazavampiros muere, automáticamente una de las candidatas
que son entrenadas desde pequeñas para cumplir ese papel es llamada, y adquiere
los poderes propios de su rango: una fuerza extraordinaria y visiones que le
servirán de advertencia frente a los peligros que se aproximan.
Buffy llega en el más completo anonimato al instituto
Sunnydale sin sospechar lo que le espera, y es que el instituto se encuentra
sobre la Boca del Infierno, un centro de poder del mal que atrae a numerosas
criaturas infernales y que ha hecho de la ciudad la población con más
cementerios por habitante de América. Allí conoce a Giles, el bibliotecario del
centro, que le explica que será su Vigilante, el encargado de entrenarla y
ayudarla a combatir contra las monstruosas criaturas a las que tendrá que
enfrentarse. También, en su primer encontronazo con una de estas criaturas,
trabará amistad con Xander y Willow. Y cómo no, contamos con el malo malísimo
que planea extender el mal por todo el mundo mientras se oculta en la Boca del
Infierno.
Personajes
Me gustaría centrarme en los personajes de la serie y
comentar, sin spoilers, su trayectoria a lo largo de las 7 temporadas. No son
personajes planos para nada, es más, el nivel de desarrollo que alcanzan desde
el principio hasta el final es espectacular; se ven claramente los cambios que
experimentan a lo largo del instituto, el paso a la Universidad y lo que ello
conlleva, la inserción en el mundo laboral, la familia, todo ello junto con el
hecho de que una vez tras otra deberán enfrentarse a las fuerzas que intentan
sembrar el caos en Sunnydale.

No me cae bien. Sé valorar perfectamente su papel, y es sin
lugar a dudas el personaje mejor construido y desarrollado que he visto hasta
el momento en una serie. Sin embargo, toma decisiones egoístas e ilógicas que,
a mi parecer, no se corresponden con la mente fría que se espera de una
Cazavampiros. Sí, es humana, y sí, comete errores y aprende de ellos, pero no
es mi personaje favorito ni mucho menos.

Xander es, sin duda, un personaje entrañable. Se enamora de
Buffy al poco de conocerla, y ello creará situaciones incómodas a la par que
graciosas en algunas escenas. Comienza la serie siendo un idiota que babea
detrás de cualquier chica y está desesperado por llamar la atención del género
femenino. Se caracteriza por no ser demasiado aplicado en los estudios, y
bastante bobalicón. Reconozco que en las primeras temporadas no me caía muy
bien; sin embargo, mientras sus amigos van a la universidad, él se ve obligado
a trabajar de albañil. Creo que esto en un cambio drástico en su trayectoria,
porque a partir del momento en que empieza a ganarse la vida y a mantenerse por
sí solo, adquiere una madurez desconocida en él hasta entonces y se convierte
en un gran apoyo moral para Buffy, preocupándose por ella ya no como enamorado,
sino como amigo y casi hermano. Es imposible no quererlo al final de la serie.
Giles, el bibliotecario y vigilante de Buffy, sufre muchas
burlas por su origen inglés. Nos engaña con su apariencia tranquila y serena,
pero tiene a sus espaldas un pasado lleno de secretos oscuros, y un
conocimiento muy amplio sobre el mundo maligno al que se enfrentan. Muy pronto
se convertirá en una figura paterna para Buffy, y será un pilar fundamental en
su educación como Cazavampiros (aunque la mayor parte del tiempo tenga que
lidiar con una panda de adolescentes que parecen más interesados en pasarlo
bien y andar a pájaros que en luchar contra el mal). Yo diría que es el
personaje que menos evoluciona a lo largo de la serie, a pesar de que se
aprecie cierto cansancio en él a medida que Buffy crece y va dependiendo menos
de su ayuda. De todos modos, es fundamental como guía para la pandilla.


Opinión final
Sé que me he enrollado bastante con las descripciones de los
personajes, pero realmente creo que son muy importantes para poder expresar de
un modo acertado lo que me ha inspirado Buffy Cazavampiros.
Cuando empecé a verla, no tenía unas expectativas demasiado
altas. Sí que había oído que era una
serie de culto para los estadounidenses, pero siendo de la época de la que era
y teniendo los efectos especiales que tenía, no creí que me fuera a entusiasmar
tanto.
Ya el principio me sorprendió. No comenzó como yo esperaba,
es decir, presentación de una chica sosa que no sabe lo que le aguarda e incredulidad
ante su misión recién descubierta; me mostraron a una chica que ya sabía de qué
se trataba su misión como Cazavampiros, que ya había luchado contra monstruos y
que, de hecho, había sido expulsada de su antiguo instituto por ello.
Esto fue sólo el comienzo. Uno a uno, fue derribando todos
los clichés que yo aguardaba; las típicas disyuntivas de las series para adolescentes
ya no eran entre dos posibilidades cerradas, siempre salía por un camino que yo
no habría podido imaginar. Conseguía sorprenderme. Los personajes dejaron de
ser los típicos muñecos planos para convertirse en personas de verdad, movidos
por sus sentimientos e impredecibles. Todo ello hizo la serie más interesante,
y me fue enganchando más y más.
No deja cabos sueltos, y recupera momentos de temporadas
anteriores, lo que le confiere una sensación de cohesión a la que estoy poco acostumbrada
a la hora de ver series. Esto ayuda a recordar que no nos han encasquetado
acciones, una detrás de otra y al azar, sino que la trama tiene un ritmo, que
el desarrollo de personajes tiene motivos claros y causas evidentes, y que los
detalles están cuidados, no sólo para vender, sino para preservar la calidad. Y
eso se agradece. La profundidad y complejidad de las situaciones que se nos presentan,
además, no son las propias de una serie para adolescentes, sino que se pueden
disfrutar seas de la edad que seas (siempre y cuando estés dispuesto a obviar
los efectos especiales propios de finales de los 90).